La publicación reciente de documentos desclasificados relacionados con Jeffrey Epstein ha desatado una tormenta política en el Reino Unido, con la policía británica llevando a cabo registros en dos propiedades pertenecientes a Peter Mandelson, un veterano político laborista. Su designación como embajador británico en Washington y su posterior destitución en septiembre ya habían generado una crisis para el gobierno de Keir Starmer, pero esta nueva revelación agudiza aún más la situación.
Investigación en Curso
La Policía Metropolitana de Londres ha confirmado los registros, señalando que se llevaron a cabo en una propiedad en Camden Town, Londres, donde Mandelson se encontraba presente, y en otra propiedad en el condado de Wiltshire. Si bien no se han realizado arrestos, la investigación busca recabar pruebas en forma de dispositivos electrónicos, documentos y fotografías, en relación con alegaciones de conducta inapropiada en un cargo público.
Las pesquisas se producen días después de que Starmer acusara públicamente a Mandelson de haber mentido sobre la naturaleza y el alcance de su relación con Epstein. El primer ministro también se disculpó ante las víctimas de la red de explotación sexual de Epstein, reconociendo haber confiado en Mandelson, a quien describió como alguien que había afirmado conocer «apenas» al magnate estadounidense.
Implicaciones Políticas
Scotland Yard anunció el inicio de una investigación sobre los vínculos entre Epstein y Mandelson el martes pasado. Starmer admitió haber estado al tanto de la relación entre ambos incluso después de la condena de Epstein por prostitución de menores en 2008. Esta admisión ha abierto una brecha en la credibilidad del primer ministro y ha desencadenado la peor crisis de su mandato desde que asumió el cargo en julio de 2024.
Para mitigar el daño, Starmer había planeado publicar las respuestas que Mandelson proporcionó durante el proceso de selección para el cargo de embajador, con el objetivo de demostrar que el exministro había tergiversado su relación con Epstein. Sin embargo, la policía ha bloqueado esta maniobra, alegando que la difusión podría comprometer la investigación en curso.
Transparencia Bajo Presión
Ante la presión parlamentaria, el gobierno laborista se ha comprometido a publicar miles de correos electrónicos y documentos enviados a la Embajada británica en Estados Unidos durante el breve mandato de Mandelson, así como todas las comunicaciones en las que el exministro participó antes y después de su nombramiento, incluyendo mensajes de WhatsApp y correos electrónicos. Se espera que la divulgación de esta información lleve meses y sea la mayor publicación de documentos gubernamentales confidenciales desde la comisión de investigación sobre la pandemia de COVID-19.
Juicio Cuestionado
Independientemente de lo que Mandelson haya declarado durante el proceso de selección, la controversia ha puesto en tela de juicio la capacidad de juicio de Starmer. Al reconocer que conocía la relación entre Mandelson y Epstein después de la condena del magnate, el primer ministro ha debilitado su posición política.
La elección de Mandelson como embajador ante la administración Trump en febrero del año pasado, rompió con la tradición de designar a diplomáticos de carrera. Esta decisión estratégica buscaba aprovechar la supuesta habilidad de Mandelson para navegar en los círculos políticos y sociales de Washington y facilitar acuerdos discretos.
Sin embargo, la apuesta resultó contraproducente, y la caída en desgracia de Mandelson ha puesto en duda la idoneidad de Starmer como líder. La creciente desconfianza entre sus diputados ha alimentado las especulaciones sobre un posible desafío a su liderazgo. Además, el primer ministro enfrenta presión para destituir a su jefe de Gabinete, Morgan McSweeney, considerado el principal impulsor de la designación de Mandelson como embajador en Washington.