La cuenta regresiva para los Juegos Olímpicos de Invierno de 2026 en Milán y Cortina ha comenzado. Del 6 al 22 de febrero, Italia se convertirá en el epicentro de la atención mundial, atrayendo a miles de visitantes internacionales. Si bien la emoción y la anticipación son palpables, los expertos en salud pública enfatizan la importancia de adoptar medidas preventivas para garantizar un viaje seguro y saludable.
Virus Invernales: Una Amenaza Persistente
Los virus respiratorios, incluyendo la gripe y el SARS-CoV-2 (COVID-19), continúan representando un riesgo significativo en toda Europa durante la temporada invernal. La vacunación sigue siendo la principal defensa, especialmente para aquellos con mayor vulnerabilidad: personas mayores, mujeres embarazadas, niños pequeños y personas con enfermedades crónicas. En estos grupos, las complicaciones derivadas de la infección pueden ser particularmente graves.
Además de la vacunación, las medidas básicas de higiene son cruciales. El lavado frecuente de manos con agua y jabón o el uso de desinfectantes a base de alcohol son fundamentales. Evitar el contacto cercano con personas enfermas y, en caso de presentar síntomas, utilizar mascarilla que cubra nariz y boca, permanecer en el alojamiento y evitar las multitudes son recomendaciones esenciales.
Vacunación: Un Escudo Preventivo
Antes de emprender el viaje, es imprescindible revisar y actualizar el calendario de vacunación individual. El Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC) subraya la importancia de mantener al día las vacunas sistemáticas, muchas de las cuales requieren dosis de refuerzo en la edad adulta.
La vacuna contra el sarampión adquiere especial relevancia, dado el reciente aumento en la transmisión y los brotes a nivel mundial, incluyendo algunas regiones de Europa. Para aquellos que no estén vacunados, el ECDC recomienda la inmunización al menos dos semanas antes del viaje. Asimismo, es aconsejable planificar y llevar consigo la medicación y los tratamientos necesarios.
Seguridad Alimentaria: Un Placer sin Riesgos
La gastronomía italiana es, sin duda, uno de los mayores atractivos para los visitantes. Sin embargo, la seguridad alimentaria no debe ser subestimada. Las enfermedades transmitidas por alimentos contaminados son una de las principales causas de malestar entre los viajeros.
Para evitar riesgos, es fundamental asegurarse de que los alimentos estén bien cocinados, lavar cuidadosamente frutas y verduras, y evitar el consumo de alimentos cocinados o perecederos que hayan permanecido a temperatura ambiente durante más de dos horas. El agua del grifo en Milán y Cortina es generalmente segura para el consumo, aunque siempre es prudente confirmar su potabilidad en caso de duda.
Infecciones de Transmisión Sexual: Prevención y Concienciación
Las grandes concentraciones de personas, como las que se esperan durante los Juegos Olímpicos, pueden aumentar el riesgo de infecciones de transmisión sexual (ITS). Entre las ITS más comunes en Europa se encuentran la clamidia, la gonorrea y la sífilis. Otras infecciones, como el VIH, las hepatitis víricas y la mpox (viruela del mono), también pueden transmitirse durante las relaciones sexuales.
Antes de viajar, es aconsejable consultar con un profesional de la salud para evaluar el riesgo sexual individual y discutir las medidas preventivas recomendadas. Estas pueden incluir la profilaxis preexposición (PrEP) frente al VIH y las vacunas contra la hepatitis A, la hepatitis B y la mpox. La realización de pruebas de ITS es crucial si se han mantenido relaciones sexuales sin protección o con múltiples parejas, incluso en ausencia de síntomas.