La crisis energética en Cuba continúa escalando, impactando ahora con mayor intensidad a la Isla de la Juventud, un territorio que históricamente había mantenido cierta independencia del Sistema Electroenergético Nacional (SEN) y, por ende, sufrido en menor medida los apagones generalizados. La Empresa Eléctrica de la isla ha anunciado la extensión de los cortes de electricidad, justificándolo con la escasez crítica de combustible destinado a la generación eléctrica.
En un comunicado oficial difundido a través de su página de Facebook, la empresa estatal informó sobre la implementación de un nuevo ciclo de afectaciones eléctricas. Este ciclo implica cortes programados de cuatro horas, incrementando en una hora la duración de las interrupciones previas y estableciendo un patrón cíclico que se repetirá a lo largo del día. «Se ha decidido implementar un ciclo de afectaciones de 4 horas. Todos los circuitos se incrementarán en 1 hora adicional, y las afectaciones tendrán carácter cíclico», señala la nota oficial. La medida, según la empresa, dependerá de la evolución en la disponibilidad de combustible.
Impacto Inmediato y Cronograma de Afectaciones
Inmediatamente después del anuncio inicial, la Empresa Eléctrica publicó un reajuste del plan de apagones para el jueves 5 de febrero de 2026, confirmando la naturaleza cíclica de las afectaciones. El cronograma divulgado detalla los circuitos que serán afectados en diferentes franjas horarias, desde las 3:00 p.m. hasta las 11:00 a.m. del día siguiente. La programación establece cortes rotativos que impactan a distintos sectores de la isla, incluyendo áreas residenciales y productivas, exacerbando las dificultades cotidianas de la población local.
Vulnerabilidad Aislada: El Caso de la Isla de la Juventud
La situación en la Isla de la Juventud subraya la fragilidad del sistema energético cubano. A pesar de su relativa autonomía eléctrica, el territorio no ha podido evitar la crisis generalizada. La ampliación de los apagones en esta región confirma que la falta de combustible y la precariedad del sistema de generación ya alcanzan incluso a zonas que, hasta hace poco, se consideraban relativamente protegidas. Este hecho desafía la narrativa oficial de un control efectivo sobre la crisis y revela la profundidad de los problemas estructurales que afectan la producción y distribución de energía en el país.
Contexto Nacional: Un Sistema al Borde del Colapso
La crisis en la Isla de la Juventud es un reflejo de la situación nacional. El Sistema Electroenergético Nacional (SEN) enfrenta un déficit de generación que supera los 1,600 MW en el horario pico, provocando apagones prolongados que impactan gravemente la vida cotidiana y la economía del país. La falta de inversión en infraestructura, las averías recurrentes en las obsoletas termoeléctricas y la escasez de combustible son factores clave en esta crisis. El gobierno cubano ha recurrido a «planes de contingencia» y llamados a la población para un uso racional de la energía, pero estas medidas resultan insuficientes ante la magnitud del problema.
Entre Promesas y Realidades: La Persistencia de la Crisis
Mientras el régimen insiste en promesas de soluciones a corto plazo y planes de contingencia, la población cubana enfrenta una realidad cada vez más difícil, marcada por cortes eléctricos prolongados, deterioro de los servicios básicos y una crisis económica sin perspectivas claras de solución. La extensión de los apagones a la Isla de la Juventud, un territorio que había mantenido cierta estabilidad, es un claro indicativo de que la crisis energética en Cuba se profundiza y se extiende, desafiando la capacidad del gobierno para mitigar sus efectos y generando incertidumbre sobre el futuro inmediato.