Miles de personas de Oklahoma, Kansas, Arkansas y Texas ya están sufriendo las consecuencias del virulento temporal, que se espera que afecte a cerca de 200 millones de ciudadanos.

La temida tormenta invernal Fern está azotando buena parte de Estados Unidos, desde Arizona hasta Nueva Inglaterra a lo largo de unos 3.000 kilómetros. Un gran temporal de hielo, nieve y temperaturas bajo cero se desplaza hacia el este del país provocando a su paso cortes de electricidad, cierre de carreteras y centenares de vuelos aplazados. En total, unos 200 millones de personas estarán bajo alerta meteorológica durante las próximas horas, por la tormenta, una de las peores que se recuerdan, según alertan los meteorólogos. Al menos 21 estados ha declarado la situación de emergencia. Las autoridades recomiendan que no se viaje por carretera y piden a los ciudadanos que se queden en casa. Este sábado por la noche, grandes extensiones en Oklahoma, Kansas, Arkansas y Texas ya se vieron gravemente afectadas por el virulento temporal.
Los expertos esperan que la tormenta invernal descargue esta noche con furia a medida que se va desplazando hacia el este, con grandes nevadas y temperaturas mínimas cerca de récord en varios puntos del país.
El presidente del país, Donald Trump, ha aprobado declaraciones de emergencia para una docena de estados. A última hora de la mañana del sábado anunció a través de su red social Truth: “He aprobado las Declaraciones de Emergencia para las históricas tormentas invernales que se dirigen al gran estado de Carolina del Sur y Virginia. Con la ayuda de FEMA y nuestros socios estatales, garantizaremos la seguridad de todos y nos aseguraremos de que ambos estados reciban el apoyo que necesitan”.