La decisión de Meliá Hotels International de disminuir su disponibilidad hotelera en Cuba representa un ajuste estratégico ante un panorama turístico desafiante. La medida, confirmada por fuentes de la compañía a la agencia EFE, se enfoca en alinear la oferta con la demanda real, optimizando recursos y garantizando la calidad del servicio en un contexto marcado por dificultades económicas y logísticas en la isla.
Un Ajuste Operacional en Respuesta a la Realidad Cubana
Si bien Meliá no ha especificado cuáles hoteles se ven afectados por esta reducción, la empresa subraya que la decisión se basa estrictamente en los niveles de ocupación actuales. La prioridad, según la cadena, es mantener la operatividad y ofrecer una experiencia satisfactoria a los huéspedes, a pesar de las limitaciones en el suministro de bienes y servicios.
Meliá afirma contar con los recursos necesarios para mantener la operación de sus instalaciones, respaldada por el compromiso de las autoridades turísticas cubanas de garantizar el suministro de combustible. No obstante, la realidad sobre el terreno apunta a una situación más compleja, con informes de escasez generalizada que impactan directamente en la capacidad de los hoteles para operar a plena capacidad.
La empresa española cuenta con Mesol, su propia importadora, para garantizar el suministro de alimentos, menaje, productos de aseo y otros artículos esenciales. Esta medida, implementada desde 2024, busca mitigar el impacto de la escasez en la oferta de servicios de la cadena. Meliá mantiene comunicación con turoperadores para ofrecer alternativas a los clientes afectados por los reajustes.
Impacto en la Rentabilidad y el Sector Turístico
Al igual que otras cadenas hoteleras con presencia significativa en Cuba, como Iberostar, Meliá ha visto disminuir sus beneficios en la isla en los últimos años. La ocupación de Meliá en 2024 cerró en un 37%, tres puntos porcentuales menos que en 2023. Estas cifras se tradujeron en pérdidas antes de impuestos por valor de cuatro millones de euros, según información publicada por la prensa especializada española. Solo el mercado del Reino Unido registró pérdidas mayores para la hotelera.
Un informe trimestral reciente reveló una ligera recuperación en la ocupación hotelera entre junio y septiembre de 2025, con un aumento del 0,7%. Sin embargo, la tasa de ocupación general en Cuba se mantuvo en un bajo 18,9% durante ese periodo, evidenciando la persistencia de los desafíos que enfrenta el sector.
Crisis Energética y Repercusiones en la Conectividad Aérea
La ya precaria situación económica de Cuba se ha visto agravada por la crisis energética, exacerbada tras la detención de Nicolás Maduro en Caracas el 3 de enero. La escasez de petróleo ha impactado negativamente en el turismo, que cerró 2025 con 1.810.663 visitantes internacionales, por debajo de las expectativas oficiales y significativamente menor a las previsiones iniciales.
La falta de combustible ha provocado la cancelación de vuelos a la isla por parte de aerolíneas como Air Canada. Iberia y Air Europa también han implementado medidas para mitigar el impacto de la escasez, realizando escalas técnicas en República Dominicana para asegurar el suministro de combustible en sus vuelos entre Cuba y España. Estas disrupciones en la conectividad aérea complican aún más la recuperación del sector turístico cubano.
La decisión de Meliá de reducir su disponibilidad hotelera en Cuba pone de manifiesto las dificultades que enfrentan las empresas turísticas en un contexto económico complejo y marcado por la escasez de recursos. La adaptación a la demanda real y la optimización de la eficiencia son cruciales para mantener la viabilidad de las operaciones en la isla, aunque la incertidumbre sobre el futuro del sector persiste.